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Hamer y los medicamentos

Para cuando corre peligro la vida del enfermo

En general, los medicamentos actúan como "simpaticotónicos", excitantes, y por ello sólo tienen sentido durante la fase de curación, para reducir su intensidad, alargarla, y así que no ponga en riesgo la vida del enfermo.

Hamer lo explica así en su web:

"Aparte de drogas, narcóticos y tranquilizantes, hay dos tipos de medicamentos:

El primer grupo incluye la adrenalina y noradrenalina , hidrocortison a y otras cosas como cafeí na , te, penicilin a, digital y otros muchos . En principio puede usar cualquiera de ellos si quiere aliviar los síntomas de curación (con su vagotonía) y así también reducir el edema cerebral (que es el que produce el dolor de cabeza), lo cual es básicamente una buena idea, pero en exceso (en el caso de "síndrome de refugiado") es contraproducente.

El segundo grupo incluye todos los sedantes y antiespasmódicos que incrementan la vagotonía o reducen el estrés simpaticotónico. "

Fuente: germanische-neue-medizin.de/medikationen-2

Para los artistas

Hay gente que tiene que estar bien de salud en una fecha y hora exacta. Porque son artistas de un cierto espectáculo (futbolistas, actores de teatro, cantantes, músicos,...), o porque son profesionales con una reunión importante, etc. En esos casos es muy lógico que si el enfermo está en la fase de recuperación (con sus molestos síntomas) tome toda la medicación necesaria para aliviar esos síntomas y poder cumplir con su compromiso, aunque luego deba "pagarlo" con una recuperación posterior más larga.

Los productos químicos artificiales (puros)

El hombre transforma la naturaleza en diversos grados:

Sólo en la metalurgia (y la pólvora) es donde desde hace muchos siglos se usan reacciones químicas.

A partir del s. XIX se expande mucho la fabricación y uso de productos químicos puros (azúcar, sal refinada, abonos, medicamentos, cosmética, lubricantes, combustibles, explosivos,...)

En general son baratos de fabricar, por lo que hay mucho margen posible de beneficio si se convence al comprador de que tiene alguna utilidad para él ("con este perfume atraerá más a los hombres, con este producto le crecerán las pestañas, con este medicamento estará más sano,...")

Ya sabemos todo el daño que en general han traído a muchos sectores: a la agricultura (con los fertilizantes artificiales o los pesticidas), a la alimentación y ganadería (con los aditivos y adulteraciones), a la medicina, a la guerra (explosivos, venenos), las drogas de síntesis,...

Durante 6.000 años nuestros antepasados no tomaron productos químicos puros (lo más puro fue la sal) y estamos aquí. ¿No nos induce a pensar que es gracias a no haberlos tomado que hemos llegado hasta aquí?

Ejemplos de engaños

Por lo que hemos dicho de su alto beneficio, sigue habiendo gente que los fabrica y vende engañando al comprador, y así, por ejemplo, vende fructosa sin decir que no es un concentrado de fruta, sino fabricada a partir del maíz, a través de importantes procesos químicos.

Y dado lo complicado e invisible del funcionamiento del cuerpo, la medicina es una gran oportunidad de engaño. Aunque el enfermo tome alguna sustancia que realmente le perjudique, siempre se le puede echar la culpa al enfermo: de que tomó demasiada poca, o en exceso, o fuera del momento apropiado, o de que hizo algo que inutilizó su efecto, etc.

El 90% de la investigación publicada en medicina es falsa

Fuente este artículo de un prestigioso médico y profesor en importantes universidades del mundo. ¡Cuánto más falso será lo que sólo es un escrito comercial de una empresa!

Productos contra el cáncer

Sabemos por Hamer, que todos los que se toman durante la fase de recuperación, tendrán éxito mientras no interrumpan el proceso de curación natural del cuerpo. ¡Beber un vaso de agua también!

Productos contra "patógenos", para "reforzar el sistema inmunitario" ("previene el Covid")

Por Hamer sabemos que las bacterias y hongos son beneficiosos (y los virus no está demostrado que existan). Hamer lo explica así en ese mismo artículo citado antes :

"A quienes todavía creen que se puede reforzar el sistema inmune (con medicamentos, por ejemplo), sólo puedo decirles que no han entendido la medicina Germánica."

Todo el que vende productos químicos (o cualquier otra cosa: hierbas) "contra" el cáncer, "contra" los virus, tienen el mismo enfoque médico "patologista" que los que dirigen el mundo: donde hay pequeños seres que son enemigos nuestros, nos atacan, y hemos de defendernos de ellos o exterminarlos. Todo completamente erróneo, contrario a lo que explica Hamer y todas las medicinas milenarias.

Productos oxidantes, antioxidantes, para alcalinizar,...

La cantidad de oxígeno en sangre o su acidez / alcalinidad son sólo dos parámetros del funcionamiento de nuestro cuerpo, y gracias a Hamer sabemos que muchas enfermedades están producidas por shocks, no por algunos parámetros de la sangre. Y que la evolución de esas enfermedades depende sobre todo del fin de la fase de estrés y de no recaer en el shock, no de la evolución de algunos parámetros.

Además, ¿cuánto oxígeno podemos aportar al cuerpo en una pastilla? Otros vendedores nos hablan de tomar "antioxidantes". ¿En qué quedamos?¿No puede que haya mecanismos de oxidación (o "reducción") más importantes que estamos ignorando?

El limón (un ácido) esté ampliamente reconocido que alcaliniza el cuerpo, cuando debería ser al revés, porque lo alcalino es lo contrario de lo ácido. Cómo vamos a tomar "alcalinizantes" habiendo paradojas como ésta que nos demuestran que el cuerpo es más complicado de lo que nos explican los vendedores.

Otros productos

Complementos alimenticios

Cloruro de Magnesio, Vitamina C,... quizá son necesarios por la mala dieta que llevamos. Pero antes de depender de ellos permanentemente, un servidor intentaría aplicar el adagio de las medicinas ancestrales: "Que tu alimento sea tu medicina". Y gastar más en alimentos de calidad que hagan innecesarios los complementos.

Cosméticos

La boca y ojos son zonas del cuerpo desprotegidas por la piel, por las que penetra más fácilmente lo que pongamos. Tengamos cuidado de sus ingredientes. (Así como de dentífricos, colutorios, cremas para el sol, etc.) (mejor no usar nada de ello).


Benditos médicos del seguro (en España) que recetan esto.

En España se puede comprar agua de mar en casi cualquier dietética (por ejemplo, esta), en farmacias (más cara), y en algunos supermercados como éste.

O en esta panadería ecológica que hace el pan con agua de mar y también la vende.

Rezar el Rosario (mejor en latín) es el último y único recurso que nos queda.

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