Son unas reflexiones sobre la realidad más profunda de nuestra vida en este mundo.
Fueron inicialmente formuladas por Shankara en el siglo VIII en la India. En el siglo pasado hubo también en la India tres personas que se hicieron famosas explicándolas. Sólo son eso: unas explicaciones. No es una secta, ni hay una doctrina, ni organización ni ritos. Sólo quedan libros.
A veces coinciden palabra por palabra con la enseñanza de la Iglesia pero otras no, y ahí está su utilidad: dice lo mismo que la Iglesia pero de otra forma, a veces más comprensible.
Se limita estrictamente a explicar la experiencia psicológica de nuestra vida en la Tierra. Es decir, no habla de lo que ocurre tras la muerte, ni de moral, ni de Jesucristo ni de nuestra santísima madre.
Principalmente dice que debemos librarnos de la idea que tenemos de nosotros mismos.
Cada uno de nosotros nos "creemos algo": bajitos, machos, médicos, alcaldes, españoles,... Todo eso es posible alimento para nuestro orgullo, si creemos que los bajitos somos "más" que los demás, o los machos, médicos, etc.
A menudo dice lo mismo que la doctrina católica, pero con otras palabras:
Citas de "Yo soy eso":
"la idea misma de hacer la cosa justa le viene a usted de lo no conocido (Dios). Deje a lo no conocido los resultados, usted haga sólo los movimientos necesarios." (que es lo que la Iglesia enseña que incluso el querer hacer buenas obras nos viene de Dios, que la victoria de la batalla es cosa de Dios y a nosotros sólo nos toca luchar,...).
"En este universo, cuando una cosa cambia, todo cambia. De aquí el gran poder del hombre para cambiar el mundo cambiándose a sí mismo." (para ser perfectos, Dios no nos manda que hagamos nada externo, sino un trabajo interno: "niégate a ti mismo, toma tu cruz y sígueme").
"¿Necesita la persona tener designios suyos propios?" (hacer en esta vida sólo la voluntad de Dios).
"Usted se aferra a la idea de que usted ha nacido en un mundo de dolor y de aflicción; yo sé que el mundo es hijo del amor, y que tiene su comienzo, su crecimiento y su cumplimiento en el amor." (que Dios ha creado el mundo por amor es otra enseñanza de la religión, y que "la ley del amor" es la principal).
"Mientras usted se imagine a usted mismo como algo tangible y sólido, una cosa entre cosas, existiendo efectivamente en el tiempo y en el espacio, de vida breve y vulnerable, naturalmente usted estará preso de la ansiedad de sobrevivir y de sacar provecho". Que corresponde con el mandamiento "niégate a ti mismo". ("Si quieres ser perfecto, niégate a ti mismo, toma tu cruz y sígueme").
Es decir:
Tenemos un cuerpo pero no somos nuestro cuerpo. Aunque perdamos un brazo o una pierna no perdemos nada de nuestra identidad: seguimos siendo nosotros al 100%.
Tenemos unos conocimientos, gustos, pero no somos ninguno de ellos. Podemos cambiar de ideas y seguimos siendo nosotros.
Tenemos unas posesiones pero no somos nuestras posesiones. Podemos perderlas todas (como el Santo Job) y seguir siendo nosotros.
Nos creemos que somos españoles, médicos, alcaldes, padres, esposos, etc. Podemos perderlo todo (como el santo Job) y seguir siendo nosotros.
Que es lo que explican los místicos (Subida al monte Carmelo, de S. Juan de la Cruz, por ejemplo):
Para venir a gustarlo todo, no quieras tener gusto en nada. Para venir a saberlo todo, no quieras saber algo en nada. Para venir a poseerlo todo, no quieras poseer algo en nada. Para venir a serlo todo, no quieras ser algo en nada.
Cuando nace (va naciendo) la autoconsciencia (cuando somos niños entrando en uso de razón), evidentemente empieza el niño identificándose con un nombre, con un cuerpo, con unas acciones, con unas circunstancias,...
Sólo más adelante (quizá nunca) se de cuenta que él no es nada de eso que creía que era: ni un nombre, ni cuerpo, ni hechos, circunstancias,... que él tiene un cuerpo (durante unos años), que puede cambiar de nombre, de hábitos, de circunstancias, y sigue siendo él.
Es decir: empezamos poseídos por una idea de nosotros mismos más o menos rudimentaria que luego vamos "enriqueciendo". Toda la vida que vamos "acumulando", con su carga de energía, es un refuerzo de esa equivocación inicial. Creo que en la vida corriente habitual nada nos lleva en dirección contraria, a "desposeernos", a darnos cuenta de que no somos ese paquete de recuerdos, cuerpo, etc.
La Iglesia enseña que hay dos tiempos: el tiempo del reloj ("continuo"), común para todos, y el tiempo psicológico ("discreto"), personal de cada uno a cada instante. "Creamos el tiempo" en el sentido de creer que el tiempo del reloj tiene existencia por sí mismo, independiente de toda la gente. Esto es compatible con lo que dice la Iglesia, que el tiempo "del reloj" sólo existe desde la creación hasta el fin del mundo, pero no fuera de ese intervalo, en que estamos "en la eternidad", donde sólo hay los tiempos psicológicos "discretos".
El Vedanta nos invita a que miremos la realidad como la ve Dios (lo dice con otras palabras pero eso es exactamente lo que hace). El riesgo evidente es que olvidemos que sólo tenemos una participación incipiente de Dios (a partir del Bautismo), que no es una participación plena sino que podemos hacerla crecer (poco a poco) a lo largo de la vida (o perderla, si caemos en pecado mortal). Esta participación es lo que se llama "ser Hijos de Dios". Y por tanto, aunque tenemos que intentar mirar todo como Dios lo ve, no hay ninguna garantía de que lo hagamos bien, ni de que nuestras acciones consiguientes sean justas. Es como los recién conversos que han entendido que debemos comportarnos como Jesucristo (o Su santísima madre) y ya se atreven a coger el látigo para echar a los mercaderes del templo o llamar "raza de víboras" a algunos.
Sobre esto el Vedanta dice: "usted es el ser sin límites". Y el error es olvidar, desconocer lo dicho antes (que tenemos sólo una participación incipiente desde el Bautismo).
Caso real ilustrativo de lo dicho: algún seguidor del Vedanta que dice "el aborto no es nada malo, porque la vida y la muerte son lo mismo, son dos manifestaciones del Ser". (Por supuesto, esta persona se quejará si la ajusticiamos aplicándole su misma lógica: "estar muerto o vivo da igual, son dos manifestaciones del Ser").
Otro riesgo es "quedarse" en estas reflexiones, olvidar que hay aspectos importantes de los que no hablan (citados).
En cambio, la religión nos da diferentes niveles de enseñanzas para diferentes capacidades de comprensión y así evitar los riesgos anteriores:
Con los dogmas (expresados en el Credo y/o las enseñanzas del Evangelio, por ejemplo) algunos ya tienen suficiente para comportarse perfectamente.
Otros necesitan que les detallen esas enseñanzas, y para ello están los mandamientos y los preceptos.
Finalmente, cuando antes cada uno tenía el cura de la parroquia que le confesaba y por tanto le conocía bien, era el último recurso para disipar cualquier duda de fe y de moral, para llamar al orden al más incapacitado de comprender.
El libro más famoso es el titulado "Yo soy eso", de Nisargadatta.
Los maestros del siglo pasado no escribieron nada: los libros sobre este tema son las transcripciones de las conversaciones que tenían con sus discípulos, con la circunstancia adicional (al menos en el caso de Nisargadatta) que el maestro no hablaba inglés, por lo que hay una traducción adicional a la inglés-español, con los riesgos, dificultades que toda traducción comporta. Recordemos por ejemplo, el error habitual de traducir el "realize" inglés por "realizarse", que es una palabra muy bonita pero ambigua y errónea como traducción, pues lo correcto es "darse cuenta".
Palabras usadas en "Yo soy eso" y comentario para entenderlas correctamente:
Realisation, realize: mal traducido por "realización", "realizarse". Lo correcto es "darse cuenta", "comprender".
Persona, personalidad: idea que tenemos de nosotros mismos, lo que nos creemos que somos (arquitecto, concejal, chino,...).
"Lo no conocido" : Dios.
Compulsión: obligación sería un término más claro.
Compassion: traducida correctamente por "compasión", pero no debemos darle el sentido de "pena" sino de misericordia, empatía.
Awareness: traducido por "presenciación" pero quiere decir "atención".
Earnestness: traducido por "seriedad", que debe entenderse con el sentido de "de veras", "con ahínco", "diligencia".
Identificación: no tiene el sentido de "aislar, diferenciar a un individuo de un grupo", como cuando identificamos la casa que estamos buscando en un barrio con muchas otras casas, o una persona que buscamos entre una multitud. Tiene el sentido de creer que somos algo o alguien diferente de nosotros. Podemos identificarnos con una idea "ser médicos", y por tanto creer que si un día dejáramos de tener la licencia "seríamos menos" o "dejaríamos de ser". O podemos identificarnos con un ídolo que tengamos "Fulanito, portero de nuestro equipo favorito", y así intentar comportarnos como se comporta él, como se viste él, como se tatua él, etc. Creo que un término mejor sería el de "posesión", pues cuando (por ejemplo) nos mueve el orgullo realmente estamos poseídos por nuestro demonio orgullo, nos olvidamos que nosotros no somos él y dejamos que él dirija nuestro cuerpo porque "hacemos nuestros" todos sus quereres. Evidentemente, son posesiones transitorias, a veces sin importancia, pero posesiones, olvido de quienes somos y creencia que somos aquéllo o aquél con quien nos identificamos, quien nos posee, y acción, pensamiento y sentimiento acorde a eso.
El próximo día 27/1/2026 a las 19:30 (Dios mediante) el autor presentará el libro en la librería Namasté de Madrid, c/ Arquitectura 7. |
Rezar el Rosario (mejor en latín) es el último y único recurso que nos queda.
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