Según el tiempo que haga y por la mañana, antes de que se disipen las nubes.
Fuera de la cruz, sólo el abismo
(Más sobre los requetés y su importante boina roja en este otro artículo)
La correcta forma de ver esta figura (que homenajea a los requetés que dieron su vida por Dios y por España en la guerra de 1936)...
es con esta perspectiva, que muestra lo que el soldado moribundo está mirando: el camarín de la Virgen. (Luego construyeron el restaurante tapándole la visión del camarín. Luego quitaron la estatua: ahora no está).
Esta estatua está en la capilla que está detrás del camarín de la Virgen, a la que se accede por una puerta que está justo después de honrar a la Virgen. El exterior de esa capilla es lo señalado con la flecha en la imagen anterior.
Fuente de la foto y ampliación en: flickr.com
Hay que fijarse en su expresión serena, tranquila, confiada, totalmente diferente de la emocionalidad con la que nos quieren manipular desde los medios de difusión (dirigidos por el Diablo).
Los santos no gritan, chillar ni hacen gestos violentos cuando vencen la tentación. Igual que los mártires de todos los tiempos: cristeros de México, guerra de España de 1936, que morían gritando “Viva Cristo Rey” y perdonando a sus asesinos.
No es el tronco que haya crecido torcido, es la raíz que busca el alimento bordeando las mayores dificultades. Árbol en la bajada hacia el camino a la Santa Cueva.
Acabo de publicar un libro sobre el tercer mandamiento. Tienen la reseña aquí |
Rezar el Rosario (mejor en latín) es el último y único recurso que nos queda.
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